Las lágrimas tiene dos funciones principales. Resultan fundamentales diariamente para la visión y la córnea.
La córnea se compone principalmente de agua. Para mantener esta cantidad de agua, se encuentra constantemente recubierta de lágrimas, secretadas por las glándulas lagrimales y distribuidas mediante el parpadeo. Las lágrimas hidratan, nutren y oxigenan la cornea.
Las lágrimas constituyen un elemento primordial de la superficie ocular, al ser necesarias para disfrutar de una buena calidad de visión y de un bienestar óptimo. La película lagrimal garantiza la lubricación y alisa la superficie de la córnea.
Sus propiedades ópticas representan alrededor del 70 % de la potencia óptica total del ojo.
La córnea se compone principalmente de agua. Para mantener esta cantidad de agua, se encuentra constantemente recubierta de lágrimas, secretadas por las glándulas lagrimales y distribuidas mediante el parpadeo. Las lágrimas hidratan, nutren y oxigenan la cornea.
Las lágrimas constituyen un elemento primordial de la superficie ocular, al ser necesarias para disfrutar de una buena calidad de visión y de un bienestar óptimo. La película lagrimal garantiza la lubricación y alisa la superficie de la córnea.
Sus propiedades ópticas representan alrededor del 70 % de la potencia óptica total del ojo.
Los párpados y la acción del parpadeo desempeñan funciones esenciales:
1
El parpadeo de los párpados cumple una función protectora contra las heridas y hace posible la secreción, el esparcimiento y el drenaje de las lágrimas.
2
La acción del parpadeo estimula las glándulas de Meibomio en los párpados superiores e inferiores, las cuales producen el aceite de las lágrimas, garantiza un esparcimiento homogéneo de la película lagrimal en la córnea y protege frente a los cuerpos extraños.
Una frecuencia de parpadeo normal es de unos 15 parpadeos por minuto, es decir, un parpadeo cada 4 segundos.
Están surgiendo nuevos test de diagnóstico por imagen y tratamientos con la tecnología IPL (luz pulsada intensa, por sus siglas en inglés), que resultan indoloros para el paciente y vienen a completar el arsenal terapéutico de herramientas de diagnóstico y tratamiento de la sequedad ocular.